EN EL MEDIO ORIENTE, SOLO LA PAZ ES INEVITABLE

UN LLAMADO Y UNA PROPUESTA

1. En la historia de la Humanidad, hubo pueblos y naciones que se odiaron y se exterminaron mutuamente durante décadas. Lo mismo ha sucedido en guerras recientes como la Primera y la Segunda Guerra Mundial o la guerra de Vietnam así como en guerras civiles como la española. En todos los casos, finalmente se llegó a la paz al precio de decenas de millones de víctimas.

2. La guerra entre árabes y judíos ó entre israelíes y palestinos, aún cuando presenta rasgos específicos, no es totalmente distinta de las miles acaecidas a lo largo de la historia, las cuales, por otra parte, tuvieron también en todos los casos su propia especificidad.

3. Proponemos a todos los hombres y mujeres del mundo, y muy especialmente a palestinos e israelíes, àrabes y judíos, que por todos los medios posibles (Internet, Prensa, Radio, Televisión, Correo, etc.) hagan llegar a los actuales líderes políticos Yasser Arafat y Ariel Sharon, a sus ministros y a los lideres religiosos de ambas confesiones la siguiente propuesta:

Que se reúnan, que deliberen y que luego digan al mundo
cuántos muertos necesitan para llegar a firmar una paz
verdadera y duradera.

Que digan cuántos bebés, cuántos niños, cuántos jóvenes,
mujeres y hombres tiene que morir o quedar mutilados para
que la paz sea alcanzada.

Porque un pueblo no logrará exterminar al otro.
Porque todos sabemos que en uno, dos, cinco, diez ó veinte
años la paz tendrá que ser establecida.

Porque un pueblo no logrará exterminar al otro.

4. Determinada la cantidad de asesinatos necesarios (por ejemplo, 1.000, 2.000, 5.000, 7.330, 50.000 -, es decir: el número de víctimas que los líderes decidan de común acuerdo), serán establecidas la equivalencia entre los litros de sangre que debe ser vertida y los de las lágrimas de los hijos, madres, padres, hermanos, y abuelos de ambos bandos.

Esto permitirá que sean asesinados menos seres humanos de los previstos, pues si por ejemplo los líderes deciden que 1 litro de sangre = 1.000 lágrimas = 1 muerto, organismos de derechos humanos pueden contabilizar esa cantidad de sangre y esa cantidad de lágrimas y luego realizar el correspondiente descuento de la cifra total de muertos necesaria determinada por aquellos maravillosos líderes, quienes como bien sabemos sólo mandan matar a otros seres humanos inspirados e impulsados por el amor, la bondad y para mayor gloria de Dios.

5. La información recogida acerca de los muertos, la cantidad de sangre y de lágrimas, será remitida para ser procesada a la sede las Naciones Unidas o a algún país considerado neutral. Dicha información será retransmitida en tiempo real, minuto a minuto, hora a hora, día a día, a grandes pantallas electrónicas ubicadas en las principales ciudades del Medio Oriente y de otros países interesados.

Adicionalmente, podrían instalarse gigantescos tubos transparentes conectados a Internet y a la TV, para que todos los hombres y mujeres del mundo puedan observar la entrada y salida de la sangre y las lágrimas y las muertes ahorradas gracias a este original sistema de equivalencias.

6. Alcanzado el número de muertes prefijado, la paz será invevitable.

7. Si los líderes no cumplieran lo prometido, serán entonces los padres, las madres, los hermanos y hermanas, los abuelos y abuelas de ambos pueblos quienes firmarán la paz.

Porque ningún pueblo podrá exterminar al otro, salvemos al hombre de la venganza preparando el camino para una nueva humanidad.*

Arnoldo Nobel - Isaías Nobel
Julio de 2001

Difunda esta propuesta. Tome contacto con nosotros en la siguiente dirección electrónica: anobel@zip.com.br


Apoyo a la presente propuesta:
enviar mensaje a: Mundo sin Guerras

volver a la portada